Cómo subir el recuento de plaquetas bajas a través de la dieta y remedios naturales.
Las plaquetas o trombocitos juegan un papel fundamental en la coagulación sanguínea. Sin embargo, estas pueden fluctuar. Para aumentar su número y mejorar la salud general, te compartimos algunos consejos alimenticios y estrategias recomendadas por expertos.

La trombocitopenia es una condición caracterizada por un recuento disminuido de plaquetas en sangre. En España y en el mundo, muchas personas buscan formas naturales y efectivas de aumentar el número de trombocitos de manera rápida y segura. Sin embargo, algunas son desconocidas y las implicancias pueden ser serias para la salud.
En este artículo te contamos cuáles son las propiedades y funciones de las plaquetas, los alimentos que pueden potenciar su producción y también aquellos que deberías evitar para mantener un equilibrio óptimo. Además, te compartimos algunas dietas para aumentar o disminuir los trombocitos y mejorar la salud.
Las plaquetas: pequeños soldados de la coagulación sanguínea
Las plaquetas, también denominadas trombocitos, son las células más pequeñas en nuestra sangre, con una forma irregular. Su misión esencial es participar en la coagulación sanguínea mediante la detención de hemorragias y la formación o disolución de coágulos ante lesiones.
A diferencia de otros componentes sanguíneos como los glóbulos rojos y blancos, las plaquetas no poseen núcleo, una particularidad que llama la atención. Estas minúsculas células se generan en la médula ósea y hacen un recorrido por todo nuestro organismo durante un lapso de 7 a 12 días. Luego de este periodo, son almacenadas en el bazo donde finalmente son desechadas.
Este proceso de renovación constante asegura un aprovisionamiento adecuado de plaquetas para mantener la función hemostática del organismo.
Niveles óptimos de plaquetas y problemas derivados
Los niveles saludables de plaquetas deben encontrarse entre 150.000 y 450.000 por microlitro de sangre. Si el recuento cae por debajo de 150.000, estamos frente a una trombocitopenia.
Por otro lado, la trombocitosis ocurre cuando el recuento supera los 450.000. Ambas situaciones pueden surgir por debajo o por encima de estas cifras respectivamente y se evalúan mediante un análisis de sangre.
Alimentos estrella para subir las plaquetas
Si padecemos de un recuento bajo de plaquetas, lo que podría ser un indicativo de ciertas enfermedades o infecciones graves, nuestra alimentación puede ser clave.
Algunas de las opciones que podrían ayudarte incluyen:
- Verduras: espinacas, remolacha, apio, zanahorias y pimientos rojos. Por su alto contenido de vitamina C y antioxidantes pueden favorecer el aumento de plaquetas.
- Frutas: cítricos como naranjas, kiwi, limones, fresas, mandarinas y guayabas pueden ayudar a elevar los niveles de plaquetas por su alto contenido de vitamina C.
- Agua de coco: adicionalmente, el agua de coco con su contenido en potasio y electrolitos también puede ser beneficioso.
- Lácteos y huevos: estos alimentos son fuentes de minerales como el hierro, fundamentales para la creación de nuevas células sanguíneas y, por ende, para el aumento de plaquetas.
- Frutos secos: debido a sus proteínas y vitaminas, las nueces, las almendras y los cacahuetes pueden reforzar el sistema inmunitario y ayudar a incrementar nuestras plaquetas.
- Carnes magras y pescado: ternera, pavo y pollo son ricos en zinc y vitamina B12, elementos necesarios para incrementar el recuento de plaquetas.
Alimentos a evitar si tienes las plaquetas altas
Como mencionamos anteriormente, el tener un número elevado de plaquetas puede incrementar el riesgo de formación de coágulos sanguíneos y desencadenar una trombosis. Por ende, si tus niveles son altos, es importante que evites ciertos alimentos o al menos limites su consumo.
Algunos ejemplos son el Ginkgo Biloba, el ajo, los pescados ricos en Omega-3 y ciertas frutas como la piña y las uvas negras.
Dietas para aumentar las plaquetas
1. Dieta rica en vitamina C y antioxidantes
- Objetivo: incrementar la producción de plaquetas y fortalecer el sistema inmunitario.
- Alimentos clave: cítricos, frutos rojos, verduras de hoja verde como espinacas y kale, pimientos rojos y brócoli.
- Beneficios: la vitamina C no sólo ayuda a aumentar la producción de plaquetas, sino también mejora la absorción de hierro, un mineral crucial para la producción de plaquetas.
2. Dieta con alto contenido de ácido fólico
- Objetivo: fomentar la formación de células sanguíneas en la médula ósea.
- Alimentos clave: lentejas, espárragos, huevos, espinacas y aguacates.
- Beneficios: el ácido fólico es esencial para la producción de plaquetas. Una deficiencia en ácido fólico puede llevar a una disminución en el recuento de plaquetas.
3. Dieta balanceada con Omega-3
- Objetivo: reducir la inflamación en el cuerpo y ayudar en la regulación de la producción de plaquetas.
- Alimentos clave: pescados grasos como el salmón y la trucha, semillas de chía, nueces y linaza.
- Beneficios: los ácidos grasos Omega-3 tienen propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar a mantener un equilibrio saludable de plaquetas en el cuerpo.
Dietas para bajar las plaquetas
- Objetivo: reducir la inflamación y la agregación plaquetaria.
- Alimentos clave: salmón, caballa, linaza, nueces y semillas de chía.
- Beneficios: los ácidos grasos Omega-3 tienen efectos antiinflamatorios y pueden ayudar a reducir el número de plaquetas y su capacidad de formar coágulos.
- Objetivo: combatir el estrés oxidativo y mejorar la salud cardiovascular.
- Alimentos clave: bayas, cítricos, té verde, chocolate negro (con moderación) y tomates.
- Beneficios: los antioxidantes ayudan a proteger las células del daño y pueden tener un efecto beneficioso en la regulación de la producción de plaquetas.
- Objetivo: mantener un equilibrio saludable de plaquetas.
- Alimentos clave: espinacas, aguacates, almendras y legumbres.
- Beneficios: el magnesio puede jugar un papel en la disminución de la producción de plaquetas y ayudar a mejorar la salud cardiovascular.
Estilo de vida y recomendaciones adicionales
Además de llevar una dieta acorde a tu necesidad de trombocitos, es fundamental que acompañes la alimentación con actividad física regular, buena hidratación y un manejo efectivo del estrés.
Esto porque el ejercicio ayuda a mejorar la circulación y puede tener un efecto positivo en la regulación de las plaquetas. Mantener una adecuada ingesta de líquidos, especialmente de agua, puede ayudar a diluir la sangre y facilitar la función plaquetaria. Además, técnicas para la relajación y el manejo del estrés como la meditación y el yoga pueden contribuir a un mejor equilibrio en la producción de plaquetas.
Ahora bien, antes de realizar cambios significativos en tu dieta o estilo de vida, especialmente si tienes condiciones médicas preexistentes, te recomendamos consultar con un profesional.
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