¿Es bueno y se puede cenar solo fruta o yogur? Esto dicen las expertos nutricionistas
Las expertas en nutrición María Sanchidrián y Mariana Álvarez explican qué sucede si cenamos únicamente fruta o yogur y ofrecen pautas para una cena ligera y nutritiva.

La costumbre de cenar sólo fruta o yogur es bastante común, especialmente entre adultos que buscan perder peso o hacer una cena ligera después de un día agotador. Sin embargo, según dietistas-nutricionistas como Mariana Álvarez y María Sanchidrián, esta práctica puede tener consecuencias negativas para la salud si se convierte en un hábito recurrente.
A pesar de que tanto la fruta como el yogur (sin azúcar ni edulcorantes) son alimentos saludables, tomarlos como única opción para cenar presenta varios inconvenientes. Uno de los principales problemas es que puede llevar a no consumir suficientes proteínas a lo largo del día, especialmente si el desayuno también ha sido escaso en este nutriente.
Esto puede derivar en pérdida de masa muscular, dificultades para perder peso y un empeoramiento general de la salud y la forma física. Además, al saltarse la cena, también se reduce la ingesta diaria de verduras, que son esenciales para gozar de buena salud (según las recomendaciones, se necesitan al menos dos raciones de verdura al día).
Riesgos de cenar sólo fruta
Otro aspecto a tener en cuenta es que la fruta tiene un alto índice glucémico, lo que significa que puede aumentar rápidamente los niveles de glucosa en sangre. Esto es especialmente problemático para personas con obesidad o resistencia a la insulina, ya que consumir fruta con el estómago vacío por la noche puede empeorar esta condición.
Desde un punto de vista psicológico, cenar solo fruta o yogur con el objetivo de adelgazar puede llevar a pasar hambre y generar ansiedad. Esto aumenta el riesgo de tener atracones nocturnos o despertarse con un hambre voraz al día siguiente, dificultando mantener una alimentación equilibrada.
¿Cuándo puede ser adecuado cenar fruta o yogur?
Si bien no es lo recomendable, hay algunas excepciones en las que cenar fruta o yogur podría ser aceptable. Por ejemplo, en situaciones particulares donde se requiera adaptar la alimentación por motivos como ritmo de vida, trabajo, viajes o disponibilidad de alimentos en el momento de la cena.
En estos casos, se sugiere elegir un yogur de calidad y complementarlo con una o más piezas de fruta, teniendo en cuenta que esta decisión no suele estar relacionada con la pérdida de peso.
Claves para una cena saludable y ligera
Los expertos recomiendan que la cena aporte alrededor del 20% de las calorías totales del día, aunque las necesidades energéticas varían según la edad, sexo y nivel de actividad física. Una cena ideal debería incluir verduras o ensalada, proteínas magras (pescado, huevo o carne) y, opcionalmente, hidratos de carbono complejos (pasta o patata) si se ha realizado ejercicio y se necesita recuperar energía. Y se puede completar con una fruta o un yogur y agua para mantenerse hidratado.
Además de cuidar la composición de la cena, también es importante prestar atención al horario. Se recomienda cenar temprano, antes de las 21:00 horas, para respetar el ciclo circadiano y favorecer un mejor funcionamiento hormonal.
En conclusión, aunque la fruta y el yogur son alimentos saludables, convertirlos en la única opción para cenar de manera recurrente puede tener consecuencias negativas para la salud y dificultar la pérdida de peso. Lo ideal es apostar por una cena equilibrada que incluya verduras, proteínas y, en ocasiones, hidratos de carbono complejos, respetando siempre las necesidades y preferencias individuales.
Perjuicios de saltarse comidas
Desbalance nutricional
Saltarse comidas, especialmente de manera regular, puede llevar a un desbalance nutricional. Al no ingerir alimentos en los momentos adecuados se corre el riesgo de no obtener las vitaminas, minerales y otros nutrientes esenciales que el cuerpo necesita para funcionar correctamente.
Este desbalance puede resultar en deficiencias nutricionales con el tiempo.
Alteraciones en el metabolismo
Omitir comidas puede tener un impacto negativo en el metabolismo. El cuerpo puede entrar en modo de ahorro de energía, lo que ralentiza el metabolismo como mecanismo de supervivencia.
Esto puede hacer más difícil la pérdida de peso a largo plazo y afectar negativamente la gestión del peso.
Efectos en la salud mental
La falta de una alimentación regular puede afectar no sólo el cuerpo, sino también la salud mental. Puede provocar cambios de humor, irritabilidad y aumentar el riesgo de desarrollar trastornos alimenticios.
Mantener un horario regular de comidas ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre, lo cual es crucial para el estado de ánimo y la energía.
Riesgo de sobrealimentación
Finalmente, saltarse comidas frecuentemente puede llevar a sobrealimentarse en la próxima comida. Esto es porque el hambre excesiva puede hacer que sea difícil controlar las porciones y elegir alimentos saludables, aumentando así la probabilidad de optar por opciones más calóricas y menos nutritivas.
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